A mediados de los años 90, del siglo pasado, Carlos Gil Pérez, creó la Asociación de Velocistas Salmantinos. En aquellos momentos el atletismo salmantino iba en una dirección que a Carlos no le parecía la correcta, y como siempre, ante la falta de medios, utilizó su imaginación y su habilidad organizativa, una vez más se adelantó al futuro creando la Asociación.

La Asociación “cuidó” de los atletas que él entreno desde la creación hasta el momento de su muerte, el día de Navidad del 2009. Hemos sido sus atletas, los que buscando mantener viva su memoria, la hemos transformado en club deportivo y desde el año 2011 y ajustándose a la Ley del Deporte de Castilla y León, ha pasado a llamarse Club de Atletismo de Velocistas Salmantinos. Siempre buscando y manteniendo el espíritu con que Carlos lo creó.

 

Carlos era un maestro del atletismo, de la gestión deportiva y gracias a su buen hacer se deben muchos de los éxitos del atletismo salmantino y español. Con él llegó la primera medalla olímpica de nuestro atletismo, Jordi Llopart, plata en 50 km marcha en Moscú en 1980, el bronce de Abascal en 1.500 en Los Ángeles 84, medallas en los Ctos de Europa de Pista Cubierta en Milán en 1982 y al aire libre en Atenas 1982, con cinco medallas en cada uno de ellos.

Ha entrenado a cientos de atletas, muchos de ellos han conseguido títulos nacionales. A él le gustaba presumir que desde el año 1958 siempre ha habido un Record de España en alguna prueba de velocidad y así es prácticamente hasta hoy, si consideramos como Record de España el de 200m en Pista Cubierta, de alguno de los atletas entrenados por él. Los atletas que han tenido algún record de España de 100, 200, 400 o relevos e incluso de 800m. (Rosa) han sido: José Luis Albarrán, José Luis Sánchez Paraíso, Rosa Colorado, Antonio Sánchez y Frutos Feo. Estos solo han sido la punta de un enorme iceberg, ya que Carlos entrenó a muchos más.

Pero si hemos de destacar la figura de Carlos con un solo adjetivo, ese es el de ANIMADOR, consiguió que todos los atletas que se acervaban a entrenar con su grupo se integraran, tuvieran el nivel atlético que tuvieran, porque para él por encima de todo eran personas, personas con ilusiones, ilusiones que él hacía suyas. En cierta ocasión le hoy comentar que a él le satisfacía más el éxito personal de un atleta que el éxito deportivo. El entrenó no solo el cuerpo de sus atletas, sino que entreno su espíritu, su carácter, les entrenó para ser mejores en sus vidas. Con él compartieron éxitos, muchas desilusiones, sin duda, pero tanto de lo uno como de lo otro, Carlos siempre transmitía un mensaje positivo. A todos sus atletas les enseño lo difícil que es asumir el éxito y les permitió aprender de los errores y las derrotas.

Consideraba que tenía que facilitar las cosas a sus atletas y por ello creó la Asociación de Velocistas Salmantinos y desde esta página, nos toca ahora a nosotros seguir homenajeando su memoria, trabajar por el atletismo salmantino y esperamos estar a la altura de una figura como la de nuestro amigo, entrenador y maestro Carlos Gil Pérez.